necesito un tiempo
último rato para mi mejor historia
declarar verdes los ojos
mis dedos de trazos firmes
regalando la canción para dormir a un ángel
quizá basta un minuto
sin pellizco en la carne
ni titubeos ni contemplaciones
ni esperanzas ni estas ganas incómodas
de oportunidad
tal vez solo un segundo
virar perfecta hacia la vida que imaginé
imposible pero bien entendida
aún no elegida, vista
inevitable
limón y pajarería
acierto
un único instante
en el que por fin haberlo dado todo
irme, entonces, sin perderlo