Últimamente arrastro una línea literaria bastante religiosa, y añadiría “sin ser yo nada de eso”. Pero lo cierto es que sí, siempre he sido muy (por)diosera, en el sentido: Irene x Dios Love Forever. Ese es uno de mis primeros recuerdos tatuados: estar acostada mirando al techo azul mientras profesaba el ritual de rezar enSigue leyendo «L.A.»